El aniversario del Katrina subraya la necesidad de combatir el cambio climático

Al conmemorar el aniversario del huracán, debemos recordar que 2005 fue un año de extremos meteorológicos. Tuvo uno de los  veranos más cálidos jamás registrados hasta entonces, lo que elevó la temperatura del agua del mar del Golfo de México, ocasionando a su vez el reforzamiento del Katrina hasta un punto inaudito. Tampoco debemos obviar que las medidas de adaptación, como los diques de Nueva Orleans, fueron insuficientes. Ante fenómenos con una capacidad destructiva en aumento, muchas de estas medidas de protección se vuelven obsoletas a un ritmo cada vez mayor.

La emisión de gases de efecto invernadero por acción humana está en el origen del aumento de la temperatura  global, que a su vez está detrás de la creciente frecuencia e intensidad de fenómenos como los huracanes o tifones. Todas las alertas debían haberse encendido tras el Katrina, reclamando con urgencia luchar contra el calentamiento global.

La comunidad científica lleva años alertando años de la necesidad de reducir drásticamente las emisiones de gases de efecto invernadero originadas por el actual modo de vida -basado en el consumo de enormes cantidades de combustibles fósiles- que nos está conduciendo a un colapso ambiental. 

La falta de acción y de compromisos para frenar el calentamiento global nos conduce a un creciente incremento de la probabilidad de sufrir la virulencia de estos fenómenos meteorológicos. Cada vez comprobamos con más certeza como la intensidad de las catástrofes sobrepasa las previsiones y las medidas de adaptación o grandes infraestructuras a las que se recurre. 

Por ello, Ecologistas en Acción exige a la comunidad internacional que se reunirá en París el próximo mes de diciembre en la COP21 que alcance compromisos ambiciosos y vinculantes que permitan poner freno a la crisis climática. La única medida realmente efectiva contra más katrinas es el cambio del modelo de producción y consumo.